sábado, 4 de diciembre de 2010

JANUKÁH, la Fiesta de las Luces

La fiesta de ''Janukáh'' comienza el día 25 del mes de ''Kislev'' (noviembre/diciembre), acorde al calendario hebreo. Tiene una duración de ocho días y conmemora eventos históricos que ocurrieron en la Tierra de Israel durante la época del Segundo Templo, eventos que marcaron profundamente la historia del Pueblo Judío, puesto que permitieron perseverar el espíritu del judaísmo, contra toda adversidad y persecución.

''Janukáh'' conmemora una gesta militar judía, y una reivindicación de los valores fundamentales del judaísmo. Los eventos que dieron lugar a esta festividad, se recuerdan en el Libro de los Macabeos. Si bien este libro es considerado ''apócrifo'' (no inspirado divinamente) registra eventos históricos reales del Pueblo de Israel.

LOS MACABEOS

Fue el sobrenombre que recibieron la familia de los Hasmoneos. Ellos dirigieron los movimientos de independencia del Pueblo Judío durante los últimos dos siglos (antes del año 0).

Después de la muerte de Alejandro Magno, el imperio griego fue dividido entre sus generales. La Tierra de Israel quedó entre dos reinos:
a) los seleucos de Siria
b) los ptolomeos de Egipto

Estos se disputaron la Tierra de Israel, que por lo general llegó a estar en manos de Siria.

El seleuco Antíoco Epifanes trató de imponer una cultura uniforme sobre todos los territorios conquistados. Así, y sobre el territorio de Judea intentó forzar a los judíos a abandonar el judaísmo para adorar a los dioses paganos. Los judíos se rebelaron bajo el mando del Sacerdote Matatías, padre del llamado: Judas Macabeo.

Luego de matar un oficial del rey, Matatías huyó a las montañas con sus cinco hijos dónde organizó la resistencia contra Antíoco. A la muerte de Matatías le sucedió su hijo Judas Macabeo, resultando ser un hábil general para los eventos guerreros. Como los seleucos tenían graves problemas militares, políticos y económicos, Judas Macabeo logró cierta independencia para su país. De tal manera, Judas Macabeo logró recuperar el Templo de Jerusalén, es decir, también lo purificó y lo reedificó.

Esta breve independencia, que duró desde el año 165 A.C. hasta el 162 A.C. (año en que murió Judas Macabeo), logró despertar el espíritu nacional del Pueblo Judío y reforzar la esperanza futura del reino mesiánico (Isaías 11).

NOMBRES

Dentro del Pueblo de Israel, esta celebración es conocida por los siguientes nombres que la caracterizan: JANUKÁH, FIESTA DE LAS LUCES, FIESTA DE LA DEDICACIÓN.

JANUKÁH

Según el contexto, encontramos dos interpretaciones sobre el origen y significado de la palabra ''Janukáh''

La primera, se refiere a su compuesto gramático, ya que proviene de dos vocablos: ''Janú'' (que significa: ''Descansaron'') y ''Ká'' (estructurado en base a dos letras hebreas cuya suma de su valor numérico da 25). Es decir que literalmente significaría: ''Descansaron el 25''

Se refiere al día 25 del mes de Kislev (noviembre/diciembre), fecha en que se conmemora esta festividad, porque descansaron luego de la victoria, y comenzaron la purificación del Templo de Jerusalén.

La segunda interpretación, señala al vocablo ''Januká'' como significando: ''Inauguración'' - ''Consagración'' - ''Dedicación''. Este significado proviene del vocablo ''Janaj'' que, entre otras cosas, indica el acto de ''Inaugurar'' - ''Consagrar'' - ''Dedicar'' (también: ''Educar'' e ''Instruir'')

Esta segunda interpretación se refiere a que, luego de la victoria de los Macabeos, el ''Beit Ha’Mikdash'' (''Templo de Jerusalén'') se purificó de las abominaciones paganas, y se lo volvió a consagrar al D-s de Israel.

FIESTA DE LAS LUCES

Es el historiador Josefo, quién llama a esta celebración: ''Fiesta de las Luces'', también por ello es conocida como ''Fiesta de las luminarias''.

La expresión está basada en un hecho milagroso, según el judaísmo. Cuando los macabeos entraron al Templo de Jerusalén, buscaron encender de nuevo la ''Menoráh'' (''Candelabro''); cuya llama debía estar de forma permanente, conforme al mandato divino (Exodo 27:20-21).

Para ello, buscaron el aceite preparado a tal fin (llamado: ''Oleo Sagrado''), conforme a la disposición establecida por el Señor (Levítico 24:1-4) pero solamente encontraron una pequeña vasija, sellada e inviolada, que alcanzaba para un día.

Milagrosamente, el aceite duró ocho días, hasta que pudo producirse el óleo fresco que la ''Menoráh'' del santuario requería.

Así los israelitas de la época, vieron una señal de los cielos que les anunciaba una nueva y feliz era. La ciudad fue iluminada con muchas luces, celebrando la multitud ''el milagro de Janukáh''. De aquí proviene la duración de esta celebración, por ocho días consecutivos.

También, el hecho de que el ''Candelabro de Januká'', llamado: ''Janukiáh'', tenga ocho brazos o lámparas, más uno, que es el ''Shamash'' o sirviente, con el cual se van encendiendo las demás.

El precepto principal para estos días, es ir encendiendo una luz por jornada, después del anochecer, en un lugar destacado y visible (todos deben enterarse del milagro). Cada encendido debe ser acompañado por dos oraciones específicas de bendición.

También se entonan los cánticos de ''Hanerot Halalu'' (''Estas luces'') y ''Maoz Tzsur'', que expresan la gratitud del Pueblo Judío por la salvación en varias épocas de su historia, y por la esperanza de la redención final. La oración ''El Ha’Nissím'' ('' El Gran Libertador''), escrita en la época de los ''Gueoním'' (''Sabios'') del siglo V-XI, es el centro de la festividad.

Durante los rezos matutinos, ocupa también un importante lugar el ''Halel'', capítulos de los Salmos de Gloria al D-s de Israel.

FIESTA DE LA DEDICACIÓN

Esta es una de las expresiones menos conocida en relación a la ''Fiesta de las Luces'' y/o ''Janukáh''

Está basado en el vocablo ''Janaj'', que también significa: ''Dedicación''. Esta expresión se relaciona al hecho histórico en el que, luego de la victoria de los macabeos, el Templo de Jerusalén fue nuevamente dedicado al D-s de Israel.

Encontramos esta festividad en Las Escrituras (Juan 10:22-23), en los tiempos de Ieshúa, el Mesías. Los textos originales en griego expresan:...''llegó entonces la Dedicación a Jerusalén''. Era invierno en la Tierra de Israel, lo que corresponde precisamente al mes de Kislev (noviembre/diciembre).

SIMBOLOGIA

La simbología principal de esta celebración está representada por la ''Janukiáh'' o ''Candelabro de Nueve Luces'' o ''Candelabro de Nueve Brazos''

Es la victoria de la luz sobre las tinieblas. Es la victoria del Señor D-s de Israel, sobre el paganismo y la idolatría de las naciones.

Precisamente observamos en los evangelios (Juan 10:22-23), que en la ''Fiesta de la Dedicación'' y/o ''Janukáh'', el Mesías, Ieshúa, se paseaba en el ''Beit Ha’Mikdásh'' (''Templo Santo''), por el pórtico de Salomón, en la Ciudad de David o ''Ierushalaim'' (''Jerusalén'')

EL había dicho:...''YO soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá luz de vida''...(Juan 8:12).

Ieshúa, el Mesías, es el que vence a las tinieblas del mundo espiritual y material (Juan 12:35-36); y todo aquél que cree en ÉL, no andará en tinieblas (Juan 12:46).

En el Libro de Apocalipsis (capítulo 1, versículos 12 y 13), encontramos al Mesías en medio de ''siete candeleros'' (candelabros) de oro.

En el mismo libro (capítulo 1, versículo 20) encontramos que representan las siete iglesias del Asia Menor, que iluminaban con la verdad de D-s en medio de un mundo antiguo de paganismo y tinieblas espirituales.

Otra simbología interesante de ''Janukáh'', es el ''Dreidel'', especie de trompo de cuatro caras, con una letra hebrea impresa en cada una de ellas.

Cada letra proviene de una palabra que en conjunto expresa: ''Un gran milagro ha ocurrido allí''.

Israel Sergio Bobrow
Extraído del manual: ''Fiestas Judías''
Editorial ''SHALOM JESUS''